Cuando algo no sale bien, ¿qué hacer después? Ir a un bar con amigos, hablar con tu cónyuge o hablar con tu familia.
Es posible aplicar una técnica del Risk Managment a la gestión profesional. Hay una mejor manera de hacer frente a estas situaciones: un protocolo mental a través del cual usted se hace una serie de preguntas breves y estructuradas.
Las mencionadas opciones en los subtítulos son sólo tácticas de retraso. Pronto empezarás a preguntarte qué salió mal, culpar a vos o a otros o a factores externos. Luego vas a necesitar olvidar el pasado y enfocarte en lo que está por venir.
Esta es una reacción natural y perfectamente razonable, pero es psicológicamente dolorosa sin mucho beneficio. No impide experimentar el mismo tipo de fracaso una segunda, tercera o cuarta vez.
Es posible aplicar una técnica del Risk Managment a la gestión profesional. Hay una mejor manera de hacer frente a estas situaciones: un protocolo mental a través del cual usted se hace una serie de preguntas breves y estructuradas.
Se basa en una nueva investigación sobre el pensamiento contrafactual, que es exactamente como suena. Se trata de imaginar alternativas a lo sucedido. No es un proceso difícil y promete aliviar el dolor del revés, mejorando la posición para hacerlo mejor la próxima vez.
El pensamiento contrafactual es algo que la mayoría de nosotros hacemos todo el tiempo. La clave está en categorizar los diferentes tipos, determinando por qué los usamos y cuándo. Todavía hay mucho por aprender, pero los estudios sugieren que ciertas formas de pensamiento contrafactual pueden ser particularmente útiles cuando la gente necesita recuperarse y mejorar su desempeño después de eventos negativos.
Se plantea seguir los siguientes 5 pasos:
1. Imaginar un mejor resultado – parte 1: Desafiate a concebir un contrafactual ascendente, un camino que podría haber llevado a un mejor resultado. Asegurate de centrarte en tus propias acciones, no en las de otra persona.
2. Imaginar un mejor resultado – parte 2: Desafiate a pensar en otro contrafactual ascendente. ¿Por qué? La idea es combatir la tendencia natural a fijarse en el primer escenario alternativo como el único, una trampa conocida como sesgo retrospectivo. La aparente obviedad de la primera alternativa induce a la excesiva confianza. Comienza la idea de sentir como si se estuviera consciente de ello todo el tiempo. Imaginar un segundo camino hacia un mejor resultado le ayuda a evitar atribuir su fracaso a una razón simplista.
3. Imaginar un camino diferente que conduzca al mismo resultado: Preguntarse por qué el resultado podría haber sido el mismo. El propósito de este paso en el proceso de fracaso y recuperación es revelar obstáculos que tal vez no hayan notado o articulado. Más tarde, puede hacer un círculo hacia atrás y tratar de averiguar cómo superarlos.
4. Imaginar el mismo camino que conduce a un resultado diferente: Piense en cómo un resultado diferente (mejor o peor) podría haber resultado del mismo proceso que siguió. En la mayoría de los casos, la realidad es que los mismos pasos que se tomaron podrían haber llevado a diferentes puntos finales. La gente tiene problemas para aceptar eso. Para recuperarse con eficacia, es importante mantener un respeto sano por las fuerzas externas. Este paso también puede ayudar a pensar en planes de contingencia y de respaldo para hacer frente a estas fuerzas.
5. Imaginar un resultado peor: Esta contrafactual a la baja es en parte una táctica para sentirse bien. También sirve para ampliar la comprensión de lo que acaba de suceder.
Al completar estos cinco pasos, se evita la culpa y el sesgo que se presentan en otros modelos. Se ve una imagen ampliada y matizada del fracaso. Se está mejor posicionado para saber lo que realmente se hizo y no causó el revés.
Los contrafactuales ascendentes dan un punto de partida para planear el siguiente movimiento y mejorar su funcionamiento. No es posible seguir escenarios imaginados con precisión, pero se logra ampliar la mente para incorporar nuevas tácticas posibles.
Existen vínculos entre el pensamiento contrafactual y la eficacia interpersonal . Los estudios de neuro-imagen sugieren que, dado que el pensamiento contrafactual ocurre en la misma parte del cerebro que la planificación, puede servir como una especie de interfaz entre el pensamiento emocional y la fijación de metas.
A menudo nos enfocamos en cómo recuperarse de los fracasos pero poco en los pasos específicos que uno debe tomar para aprender de los errores. Desafiarse a utilizar el pensamiento contrafactual y formular escenarios alternativos es una manera de minimizar la brecha y asegurarse de mejorar la próxima vez.
HBR – Neal J. Roese – Diciembre 2016
